El TDAH en adultos ha sido tradicionalmente menos reconocido que el TDAH infantil, ya que las primeras investigaciones clínicas sobre el trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH) se centraban exclusivamente en niños, partiendo de la idea de que no persistía en la edad adulta.
Con los años, sin embargo, la investigación científica ha demostrado que este trastorno puede mantenerse a lo largo de la vida y afectar significativamente el funcionamiento diario de la persona, causando dificultades en el ámbito laboral, académico y en las relaciones personales.
Actualmente se estima que la prevalencia del TDAH en adultos es de entre un 4 y un 5%, lo que lo convierte en uno de los trastornos psiquiátricos más frecuentes, por encima de la esquizofrenia (1%) o del trastorno bipolar (1.5%).

