La terapia breve estratégica parte de la idea de que los problemas psicológicos se mantienen en el presente a través de determinados patrones de funcionamiento, más que por su origen en el pasado. Esto implica que el foco de la intervención no se sitúa tanto en entender por qué comenzó la dificultad, sino en identificar qué la mantiene activa en la actualidad.
Cada persona desarrolla formas propias de afrontar las situaciones que le generan malestar. Aunque estas soluciones tienen sentido en un primer momento, a menudo acaban contribuyendo a mantener o incluso a intensificar el problema. Por este motivo, muchas dificultades se cronifican a pesar de los intentos por resolverlas.
Desde el Centre Giner de Badalona trabajamos para identificar estos patrones y las soluciones intentadas que no han funcionado, con el objetivo de proponer estrategias diferentes que permitan desbloquear la situación y generar cambios reales. El abordaje es práctico, focalizado y orientado a resultados.
Cómo trabaja la terapia breve estratégica
El proceso comienza con unas primeras sesiones de exploración, en las que se define con precisión el problema y se analiza cómo funciona en el presente: en qué situaciones aparece, cómo reacciona la persona y qué estrategias ha utilizado hasta ahora para intentar solucionarlo.
A partir de aquí, se plantean intervenciones específicas y adaptadas a cada caso. A menudo, el trabajo incluye pequeñas tareas o cambios concretos entre sesiones que permiten modificar los patrones que mantienen la dificultad.
El objetivo no es solo comprender lo que ocurre, sino producir un cambio efectivo en la manera de gestionar la situación.
El número de sesiones variará en función de cada caso, aunque se trata de un enfoque orientado a optimizar el tiempo y favorecer una evolución ágil del proceso terapéutico.
